Durante las vacaciones, muchas familias buscan actividades para realizar y disfrutar. Entre ellas, la más habitual es salir a comer a un restaurante o bar. Sin embargo, este placer se ha complicado en los últimos meses debido al aumento en los precios de los diferentes platos y propuestas.
En Santiago, ciertamente, hay propuestas para todos los gustos. Pero decir que hay ofertas para todos los bolsillos sería mentir. Según un relevamiento de Nuevo Diario, una familia tipo necesita, al menos, $38.000 para salir a comer. Esta es una suma considerable, teniendo en cuenta la situación económica actual que muchas familias están atravesando.
En los bares, lo que usualmente se ofrece son lomitos, sándwiches de milanesa, hamburguesas y pizzas, con precios que rondan entre $8.000 para una hamburguesa y hasta $18.000 para un lomito o pizza. A esto se le debe sumar el costo de las bebidas. Por ejemplo, las gaseosas para cuatro personas tienen un valor de aproximadamente $5.000 cada una por litro, por lo que se deben considerar dos. Este sería el presupuesto más económico, incluyendo una pizza y media y dos gaseosas, a un costo total de $38.000.
Por otra parte, aquellos que desean acudir a un restaurante deben aumentar este presupuesto. Un plato de pasta ($12.000), las minutas ($15.000) o incluso una parrillada (para cuatro personas, $40.000) tienen precios más elevados. El gasto más económico que se puede hacer en un restaurante es de $50.000 si se economiza; es decir, sin incluir postre ni extras a ningún plato, como una ensalada o una porción de papas.
"La mayoría de las familias preguntan los precios, piden platos para compartir e incluso, para los más chicos, piden platos comunes. Las formas de gastar que tiene la gente a la hora de salir a comer han cambiado, porque, obviamente, los precios han aumentado y eso se nota mucho a la hora de tomar un pedido", comentó el mesero de una parrillada de la ciudad.
Sobre las formas de pago, indicaron que el 50% de los clientes paga en efectivo. Esto suele ser así porque van a comer fuera cuando cobran o reciben algún ingreso extra, según expresaron los propios clientes cuando ven la cuenta. Por otro lado, el otro 50% realiza su pago con tarjeta de crédito, haciendo el pago en una sola cuota.
Desde un lomito o una pizza a $18,000 hasta una parrillada a $40,000, estos precios pueden resultar intimidantes para muchos que se disponen a realizar su pedido, sin contar los postres o los platos adicionales.