Hoy, 6 de enero, millones de niños corren a buscar sus regalos. Pero, ¿por qué los "Reyes" llegan exactamente en esta fecha? La respuesta mezcla fe, estrategia religiosa y tradiciones milenarias.
Si bien el Evangelio de San Mateo —el único que relata el hecho— no especifica cuándo llegaron los visitantes de Oriente, la Iglesia Católica estableció el 6 de enero para celebrar la Epifanía, es decir, la "manifestación" de Jesús al mundo no judío. Históricamente, se cree que se eligió este día para reemplazar y cristianizar antiguas celebraciones paganas que ocurrían en esta misma fecha, como los cultos al dios Dionisio en Grecia o a Aion en Alejandría.
Lo que no te contaron de los "Reyes"
La imagen que tenemos hoy es una construcción de siglos de tradición que completó los "huecos" del relato bíblico original:
¿Eran Reyes? No. El texto sagrado habla de "magos", un término que en aquella época definía a los sabios y astrónomos, no a hechiceros.
¿Eran tres? La Biblia nunca dice cuántos eran. Se asume que eran tres por la cantidad de regalos (oro, incienso y mirra), pero otras tradiciones orientales hablan de hasta doce.
Los nombres: Melchor, Gaspar y Baltasar no figuran en el Nuevo Testamento. Sus nombres aparecieron siglos después en un mosaico italiano y en textos medievales que les asignaron sus reinos y orígenes (Persia, India y Arabia).
Más allá de la historia, la costumbre se mantiene intacta: la noche del 5 se dejan agua y pasto para los camellos, y el 6 se comparte la rosca, cerrando oficialmente la temporada de festejos que inició en Navidad.