Este pasado sábado 21 se recuerda el Día Mundial de la Enfermedad de Alzheimer. Y en este plano el Nuevo Diario dialogó con el Jefe de Servicio de Neurología del Hospital Regional, Dr. Miguel Jacobo, quien desde su perspectiva profesional abordó a esta patología y remarcó sobre los avances en tratamientos para mejorar la calidad de vida de los pacientes que presentan esta enfermedad.
¿Qué es el Alzheimer?
“Es una patología neurodegenerativa que afecta aproximadamente a medio millón de argentinos y casi 40 millones de personas en todo el mundo. Forma parte del grupo de entidades que se conocen como Demencias, siendo la más frecuente después de los 65 años (1 de cada 10 personas tendrán Alzheimer a esta edad y 1 de cada 3 después de los 85). Por tanto, el principal riesgo (no modificable) es la edad. Como la expectativa de vida aumenta paulatinamente, se espera en el año 2050 el doble de casos que hoy se diagnostican”, expresó el Dr. Jacobo.
“En sus presentaciones clásicas, la enfermedad comienza con pérdida de memoria reciente, episódica (dónde y cuándo) y distintas anomias (dificultad para encontrar la palabra buscada). Paulatinamente se agregan trastornos de orientación, confusión, dificultad para desarrollar las tareas cotidianas, para comprender consignas habituales, planificar trabajos, etc. Cuando el cuadro de demencia está instalado, existen trastornos conductuales, como depresión, desinhibición, excitación, delirios, alucinaciones, etc.”, dijo el profesional.
Que lo puede provocar y como detectarlo:
En este plano el médico dijo: “Si bien la edad es el factor de riesgo más importante, desde hace tiempo se conoce que controlando los factores de riesgo cardiovasculares como hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, obesidad, sedentarismo, aumento de grasas en sangre, etc... Disminuyen las chances de tener la patología. Asimismo , realizar actividad física regular , tener una vida social activa ,y desarrollar continuamente tareas mentales ( leer , escribir , tocar un instrumento musical , aprender un idioma , etc ) , como así también cuidar las horas de sueño , etc....desarrollan lo que se conoce como Reserva Cognitiva , una especie de "barrera" contra la injuria cerebral.
El diagnóstico es exclusivamente clínico. Se realiza con una entrevista al paciente, a su familia, realizando un examen físico neurológico. Se debe realizar siempre una exploración neuropsicológica administrando test específicos. Los estudios de laboratorio e imágenes se usan de rutina para excluir patologías que pueden confundir el diagnóstico. Métodos que no están al alcance de todos los centros, como imágenes por SPECT o PET, utilizando radio trazadores, y determinando la presencia de biomarcadores (dosaje de las proteínas anómalas, como lo son las típicas de la enfermedad (B AMILOIDE y TAU) contribuyen al el diagnóstico definitivo”
· “Hoy asistimos a un más que importante avance en el área de las terapias disponibles. Hasta hoy contábamos con 2 tipos de fármacos que podían ralentizar en forma muy discreta la evolución de la patología, sobre todo en el aspecto cognitivo. Los que actúan generando una mayor biodisponibilidad de acetil colina , neurotransmisor que disminuye en los pacientes con Alzheimer y el que regula la función del glutamato , otro neurotransmisor, excitatorio, cuyo exceso es nocivo para las neuronas”, comentó Jacobo.
· “Hoy estamos ante la inminente disponibilidad de los anticuerpos monoclonales como tratamiento. Estos (los a.m.) son proteínas sintetizadas en el laboratorio, que se dirigen contra un " blanco " o diana (como si fuesen misiles) En el caso del Alzheimer, Lecanemab está ya aprobado por FDA, es un monoclonal dirigido contra los grumos o depósitos de B AMILOIDE, proteína presente en los enfermos con Alzheimer. Donanemab es otro del que dispondremos. Más allá que la enfermedad sigue siendo incurable, la importancia de la irrupción de estas terapias, consiste en que abren nuevos campos de investigación muy alentadores”, remarcó el Jefe de Servicio de Neurología del hospital Regional.