Un potente terremoto de magnitud 8,8 registrado en Rusia ha reavivado la inquietud entre usuarios de redes sociales y seguidores del manga japonés “El futuro que vi” (Watashi ga Mita Mirai), una obra de culto escrita en 1999 por Ryo Tatsuki, que, según algunos, predijo con inquietante precisión eventos como el terremoto de 2011 en Japón, la pandemia de COVID-19, y ahora, un nuevo sismo ocurrido este mes.
El movimiento telúrico activó alertas de tsunami en varias regiones del Pacífico, entre ellas Hawái, Alaska, Nueva Zelanda y Japón, lo que avivó teorías sobre la presunta capacidad profética de la mangaka japonesa, que desde hace años documenta sueños premonitorios en su obra y diarios personales.
Una obra que cruza los límites entre el arte y lo paranormal
Publicada originalmente en 1999, “El futuro que vi” ganó notoriedad cuando, tras el devastador terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011 en Japón, se hizo pública una de las notas al pie del manga que hacía alusión a un evento similar. La autora relataba un sueño ocurrido años antes en el que un gran sismo afectaba la costa japonesa. El hecho de que este sueño estuviera fechado con anticipación generó un fenómeno mediático internacional.
La reedición de la obra en octubre de 2021, y la publicación de una versión con los diarios adicionales de Tatsuki en abril de 2022, alimentaron aún más el interés por su contenido. En esos escritos, Tatsuki habría mencionado una grieta submarina entre Japón y Filipinas, con la capacidad de generar un tsunami incluso mayor al de 2011. La fecha señalada en el sueño: 5 de julio de 2025.
Coincidencia o advertencia
Si bien el terremoto de Rusia ocurrió semanas después de la fecha especificada, y no se han producido tsunamis de gran magnitud hasta el momento, la cercanía temporal y la ubicación geográfica del evento han bastado para reactivar el debate sobre las coincidencias entre el manga y la realidad.
Incluso en el pasado, cuando la obra comenzó a circular más ampliamente, tuvo impacto en el turismo japonés. Según datos de Bloomberg Intelligence, las reservas turísticas desde Hong Kong cayeron un 50% y las llegadas previstas un 83%, luego de que se viralizaran las “predicciones” contenidas en la obra.