Cuando Argentina quedó eliminada por Francia en los octavos de final del Mundial de Rusia 2018, la Selección atravesaba uno de los momentos más críticos de su historia. El ciclo de Jorge Sampaoli había terminado en medio de fuertes cuestionamientos, el proyecto deportivo parecía desmoronarse y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) buscaba un entrenador de transición.
En ese contexto apareció un nombre que pocos imaginaban: Lionel Scaloni. Sin experiencia como director técnico principal y tras haber trabajado como ayudante de Sampaoli, fue designado inicialmente como entrenador interino para dirigir una serie de amistosos. Lo que parecía una solución temporal terminaría convirtiéndose en el inicio de una de las etapas más exitosas de la Selección Argentina.
Un técnico cuestionado desde el primer día
La designación de Scaloni generó numerosas críticas. Muchos consideraban que no tenía antecedentes suficientes para asumir semejante desafío. Incluso dirigentes, periodistas y exfutbolistas dudaban de su capacidad para conducir al equipo nacional.
Lejos de responder con declaraciones, Scaloni comenzó a trabajar. Apostó por una renovación profunda del plantel, convocó jóvenes futbolistas y dejó en claro que nadie tendría el puesto asegurado, ni siquiera las figuras históricas.
Su principal objetivo era reconstruir un grupo que había quedado golpeado por varias finales perdidas y por la frustración del Mundial de Rusia.
La renovación del plantel
Los primeros amistosos sirvieron para observar nuevos nombres. Scaloni comenzó a darle protagonismo a jugadores que más tarde serían fundamentales:
- Emiliano "Dibu" Martínez. Cristian Romero.
- Nahuel Molina.
- Nicolás Tagliafico.
- Rodrigo De Paul.
- Leandro Paredes.
- Giovani Lo Celso.
- Lautaro Martínez.
- Julián Álvarez.
- Enzo Fernández (años después).
La Copa América 2019: el primer paso
Argentina llegó a Brasil 2019 todavía en construcción. El inicio fue irregular, pero el equipo mostró una evolución durante el torneo.
Aunque cayó en semifinales frente a Brasil, la Selección consiguió el tercer puesto y, por primera vez, comenzó a mostrar una identidad reconocible:
presión alta; solidaridad defensiva; intensidad; compromiso colectivo; protagonismo de Messi dentro del grupo.
Ese torneo fue considerado el verdadero punto de partida.
El nacimiento del término "Scaloneta"
El apodo nació casi como una broma en redes sociales.
Muchos hinchas comenzaron a llamar "Scaloneta" al equipo dirigido por Lionel Scaloni, mezclando su apellido con la palabra "camioneta". El término representaba la idea de un grupo que avanzaba sin detenerse.
Lo que empezó como un meme terminó convirtiéndose en una marca registrada.
Con el paso del tiempo, el nombre simbolizó mucho más que un equipo: representó una forma de competir basada en la humildad, el esfuerzo colectivo y el compromiso.
La Copa América 2021: el punto de quiebre
El 10 de julio de 2021 Argentina derrotó a Brasil en el estadio Maracaná por 1-0 con gol de Ángel Di María.
Aquella victoria tuvo un enorme significado:
terminó una sequía de 28 años sin títulos; permitió que Lionel Messi levantara su primer trofeo con la Selección mayor; consolidó definitivamente el proyecto de Scaloni.
La imagen del plantel abrazando a Messi dio la vuelta al mundo y fortaleció un grupo que ya mostraba una unión pocas veces vista.
Una racha histórica
Después de conquistar América, Argentina inició una impresionante serie invicta.
Durante más de tres años acumuló decenas de partidos sin perder, igualando y superando marcas históricas del fútbol argentino.
En ese período llegaron triunfos frente a grandes selecciones y el equipo alcanzó el primer puesto del ranking FIFA.
La Finalissima
En junio de 2022 Argentina enfrentó a Italia, campeona de Europa, en Wembley.
El triunfo por 3-0 confirmó que el equipo estaba preparado para competir al máximo nivel.
Muchos especialistas comenzaron a ubicar a la Selección entre las principales candidatas para el Mundial de Qatar.
Qatar 2022: de la derrota al campeonato
El debut fue un golpe inesperado.
Arabia Saudita derrotó 2-1 a Argentina y pareció revivir todos los fantasmas del pasado.
Sin embargo, la respuesta del grupo marcó la diferencia.
La Selección venció sucesivamente a:
México. Polonia. Australia. Países Bajos. Croacia.
Y llegó a la final frente a Francia.
El 18 de diciembre de 2022 protagonizó una de las finales más emocionantes de la historia de los Mundiales.
Tras empatar 3-3, Argentina se impuso por penales y conquistó su tercera Copa del Mundo.
Scaloni, con apenas 44 años, ingresó definitivamente en la historia grande del fútbol argentino.
Mucho más que Messi
Aunque Lionel Messi fue el gran líder futbolístico, la Scaloneta se caracterizó por el protagonismo de todo el plantel.
Cada jugador entendió su función.
Desde el arquero Emiliano Martínez hasta Julián Álvarez, pasando por Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Enzo Fernández y Ángel Di María, todos aportaron en momentos decisivos.
Scaloni instaló una idea sencilla:
"El equipo está por encima de cualquier nombre."
Los valores de la Scaloneta
Más allá de los títulos, el ciclo quedó identificado por varios pilares:
humildad; compañerismo; esfuerzo; disciplina; sentido de pertenencia; respeto por el rival; protagonismo colectivo.
El cuerpo técnico formado por Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala construyó un ambiente de confianza que fue destacado por los propios futbolistas.
Un fenómeno social
La Scaloneta trascendió el deporte.
Millones de argentinos volvieron a identificarse con la Selección.
Las caravanas, los festejos multitudinarios y la conexión entre jugadores e hinchas generaron un fenómeno cultural pocas veces visto en el país.
El equipo logró reunir a distintas generaciones bajo un mismo sentimiento.
El legado
Con la obtención de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, la Scaloneta dejó de ser una promesa para convertirse en uno de los ciclos más exitosos de la historia de la Selección Argentina.
Pero su mayor legado quizás no sean únicamente los trofeos.
La Scaloneta demostró que, incluso después de las derrotas más duras, un proyecto serio, con trabajo, paciencia y convicción, puede devolver la ilusión a todo un país.
Lo que comenzó como un interinato en 2018 terminó transformándose en una era dorada del fútbol argentino y en un ejemplo de liderazgo, resiliencia y construcción colectiva.