Una práctica cada vez más común encendió la alerta entre especialistas: la compra de anteojos de lectura sin una consulta médica previa. Desde el Consejo Argentino de Oftalmología advierten que esto no solo limita la corrección adecuada de la visión, sino que puede retrasar el diagnóstico de enfermedades oculares graves.
La Dra. Celeste Mansilla explicó que un control completo permite detectar patologías que pueden avanzar sin síntomas: “Muchas enfermedades pueden llevar a la ceguera y no presentan señales en sus etapas iniciales”.
En ese sentido, los especialistas subrayan que ver bien no significa necesariamente tener buena salud ocular. Enfermedades como el glaucoma, la hipertensión ocular, la degeneración macular o incluso tumores pueden desarrollarse sin afectar la visión en un primer momento.
Un examen oftalmológico adecuado incluye no solo la graduación de lentes, sino también estudios como la medición de la presión ocular, el análisis del fondo de ojo y la evaluación de la estructura del ojo, entre otros.
Desde la entidad también remarcan que el diagnóstico y tratamiento deben ser realizados exclusivamente por médicos oftalmólogos. “Quien vende no receta y quien receta no vende”, señalaron, al advertir sobre prácticas realizadas por personas no habilitadas.
Además, insistieron en que muchas enfermedades pueden avanzar de forma silenciosa y ser detectadas recién cuando el daño es irreversible, por lo que la consulta temprana resulta fundamental.
“El mensaje es claro: los lentes corrigen la visión, pero el control médico cuida la salud de los ojos”, concluyeron los especialistas.