Una tragedia estuvo a punto de ocurrir en las últimas horas en la ciudad de Las Termas de Río Hondo, donde la imprudencia y la falta de control parental casi le cuestan la vida a un grupo de niños. Según reportaron testigos y vecinos de la zona, el rápido accionar policial logró evitar lo peor en las aguas del Río Dulce.
La situación es crítica: el Dique Frontal lleva entre tres y cuatro días con las turbinas abiertas debido a la gran cantidad de agua ingresada al lago. Esto provocó que el río aumente notablemente su caudal y se torne extremadamente peligroso por la fuerza de la corriente y la profundidad.
Al borde del desastre
Pese a este escenario, efectivos policiales detectaron una situación alarmante debajo del puente carretero. Un grupo de niños, de apenas entre 8 y 10 años, se encontraba trepado en las estructuras con claras intenciones de arrojarse al agua desde el segundo o tercer paredón.
Afortunadamente, los uniformados intervinieron a tiempo, retiraron a los menores del lugar y preservaron su integridad física ante una corriente que no da tregua.
"Padres ausentes"
El hecho desató la indignación de la comunidad, poniendo en evidencia una vez más la falta de supervisión de algunos adultos. "No saben dónde están sus hijos ni qué están haciendo", reclamaron en comentarios, advirtiendo que el río hoy no es un lugar apto para bañistas y mucho menos para juegos infantiles.
Se reitera el pedido a la población de extremar cuidados y no acercarse a la ribera mientras persista la crecida.