Un chofer de Uber protagonizó un insólito episodio al cancelar un viaje tras molestarse con su pasajera, quien demoró el inicio del recorrido porque se quedó hablando con una amiga antes de subir al vehículo.
Según se conoció, el conductor aguardó algunos minutos en el punto de encuentro indicado por la aplicación. Al notar que la pasajera no iniciaba el viaje de inmediato, optó por dar por finalizado el servicio y retirarse del lugar, dejando a la usuaria sin traslado.
El hecho se viralizó rápidamente y abrió el debate en redes sociales sobre los tiempos de espera, el respeto entre choferes y pasajeros y las reglas de convivencia en las plataformas de transporte.
Desde la empresa recuerdan que los conductores tienen la posibilidad de cancelar un viaje si el pasajero no se presenta o demora más de lo permitido, aunque recomiendan mantener siempre un trato cordial para evitar conflictos.