Un padre de México generó un fuerte impacto en redes sociales tras tomar una drástica decisión: cancelar su propio casamiento para priorizar el bienestar de sus hijos.
Se trata de James Flores, quien decidió suspender la boda al darse cuenta de que su prometida no demostraba afecto hacia sus tres hijos. A pesar de estar enamorado, el hombre optó por poner en primer lugar a su familia y evitar que los niños crecieran en un entorno que consideraba negativo.
A través de un video que rápidamente se viralizó, explicó los motivos de su decisión y sostuvo que no estaba dispuesto a formar un hogar donde sus hijos no fueran plenamente aceptados.
Como la celebración ya estaba completamente organizada, con alrededor de 200 invitados confirmados, Flores resolvió vender el paquete de la fiesta a otra pareja, logrando así recuperar parte del dinero invertido.
El caso generó miles de reacciones en redes sociales, donde muchos usuarios destacaron su postura y el gesto de priorizar a sus hijos por sobre su vida sentimental.