Un episodio tan llamativo como controvertido tuvo lugar en Chile y concluyó con un fallo que sorprendió a muchos. Todo se originó a partir de una equivocación administrativa que modificó por completo el destino laboral y judicial de un trabajador.
El hecho ocurrió en 2022, cuando una empresa chilena depositó por error 165 millones de pesos en la cuenta de uno de sus empleados, una suma equivalente a unas 330 veces su salario habitual. Al advertir la situación, la firma se comunicó con el trabajador, quien inicialmente se comprometió a devolver el dinero recibido de manera indebida.
Sin embargo, días después de ese contacto, el hombre presentó su renuncia y no restituyó el monto transferido. Ante la falta de devolución, la empresa decidió avanzar con una denuncia penal, acusándolo de haberse apropiado del dinero.
La causa llegó a la Justicia y tuvo resolución definitiva en 2025. El tribunal determinó que no existió delito penal, ya que el depósito fue consecuencia de un error exclusivo de la empresa y no hubo maniobras fraudulentas por parte del trabajador para obtener el dinero.
En su fallo, los jueces encuadraron el episodio dentro de la figura de apropiación no autorizada, una conducta que, según la legislación vigente en Chile, no tiene sanción penal. De este modo, el empleado resultó beneficiado por la decisión judicial y el caso quedó cerrado, dejando un fuerte debate sobre la responsabilidad empresarial ante equivocaciones de este tipo.