El desorden dentro de la heladera es una de las principales causas de contaminación cruzada entre alimentos crudos y listos para consumir, un error doméstico frecuente que puede derivar en intoxicaciones. Sin embargo, con algunas reglas simples es posible reducir los riesgos de manera efectiva.
Para una correcta organización, los alimentos listos para comer deben ubicarse siempre en los estantes superiores, mientras que las carnes crudas —que pueden liberar jugos contaminantes— deben ir en los estantes inferiores. Las frutas y verduras lavadas se colocan en los cajones, y la puerta queda reservada para bebidas, lácteos y huevos. Además, la heladera debe mantenerse entre 0°C y 5°C para conservar la seguridad de los productos.
Entre los hábitos básicos, los especialistas recomiendan cubrir todos los alimentos, evitar sobrecargar la heladera, no guardar latas abiertas y realizar una limpieza general al menos una vez por semana. Los productos de mayor riesgo, como carnes, lácteos, pescados y comidas cocidas como arroz o papas, no deben permanecer más de dos horas fuera del frío.
Las intoxicaciones alimentarias suelen presentarse con vómitos, diarrea y dolor abdominal, y aunque muchas veces son leves, pueden ser graves en niños, embarazadas y adultos mayores. Mantener una heladera ordenada y buenos hábitos de higiene es clave para prevenirlas.