La Policía Civil de Río de Janeiro decidió convertir el caso de Agostina Páez en un "caso testigo" y, en las últimas horas, publicó en sus redes sociales oficiales un video de alto impacto visual y sonoro para advertir a los turistas sobre la severidad de las leyes locales contra el racismo.
El material, editado con música de tensión y estética de operativo policial, comienza reproduciendo el video viral donde se ve a la abogada santiagueña realizando los gestos en la vereda del bar de Ipanema. Inmediatamente, las imágenes se cortan para mostrar esposas y detenciones, acompañadas de frases contundentes.
"No importa si es abogada"
El mensaje de la fuerza es directo y parece una respuesta a la estrategia de la defensa o a la condición profesional de la acusada. "En Río de Janeiro, racista es tratado como criminal por la Policía Civil", reza el texto sobreimpreso en el video, y agrega un detalle que no pasó desapercibido: "No importa si es turista, extranjero o abogado".
El spot relata la secuencia de los hechos: "Una mujer señaló con el dedo, insultó, hizo gestos racistas e intentó humillar a un trabajador brasileño". Luego, destaca la rapidez de la intervención: "La víctima denunció, la Policía Civil actuó sin dudar".
Advertencia final
El video concluye con imágenes de agentes fuertemente armados patrullando las calles y una advertencia final para cualquier visitante: "Aquí, racismo es caso de policía. No vamos a tolerar".
La placa de cierre es lapidaria: "O respeta al pueblo brasileño, o va a prestar cuentas con la Policía".
Esta publicación se da en simultáneo con la confirmación de que la investigación fue cerrada y elevada al Ministerio Público, con Páez imputada por injuria racial y una de sus amigas acusada de falso testimonio.