Charlie Clover, delantero del Rusthall FC y electricista de profesión, terminó convirtiéndose en noticia luego de que las luces del estadio dejaran de funcionar durante el entretiempo de un partido. Ante la sorpresa de todos, fue él mismo quien decidió hacerse cargo del problema para intentar que el encuentro continuara.
Sin herramientas y con el tiempo apremiando, Clover subió a una escalera y logró reactivar 14 de las 16 luminarias, lo que permitió al árbitro evaluar que había suficiente iluminación para reanudar el juego. Sin embargo, el equipo rival no aceptó continuar en esas condiciones, por lo que el partido quedó suspendido.
El gesto del futbolista no tardó en viralizarse. Las imágenes circularon rápidamente por redes sociales y alcanzaron millones de reproducciones. El propio Clover calificó la repercusión como “surrealista”, sorprendido por la atención mundial que generó su doble rol de jugador y electricista improvisado en plena cancha.