Un fallo judicial en Mar del Plata dejó en claro que devolver una vivienda en ruinas puede costar muy caro. Una mujer fue condenada a pagar 61.427.500 pesos luego de que la casa que habitaba quedara con graves daños y faltantes.
Al recuperar la posesión del chalet, sus propietarias heredadas encontraron un panorama alarmante: faltaban puertas interiores, radiadores, caldera, sanitarios e incluso picaportes en las aberturas. Los daños estructurales y la ausencia de elementos esenciales hicieron que la vivienda fuera prácticamente inhabitable.
El juez, basado en una pericia arquitectónica y un acta notarial que constató la falta de mantenimiento y el desmantelamiento de los artefactos, dictó la condena. La exinquilina no se presentó durante el proceso y fue declarada en rebeldía, lo que aceleró la resolución a favor de las dueñas.
La sentencia establece que la indemnización deberá cubrir no solo la reposición de los materiales dañados o robados, sino también la mano de obra necesaria para restaurar la vivienda. Este fallo marca un precedente importante sobre la responsabilidad de los ocupantes en el cuidado de los bienes ajenos, dejando en claro que el descuido o la destrucción de propiedades ajenas tiene consecuencias millonarias.