En el Día de la Empanada, la tradición se vive con un condimento especial en tierras santiagueñas. Porque más allá de la enorme variedad que existe a lo largo del país, para los locales hay una certeza indiscutida: ninguna le gana a la empanada santiagueña.
Jugosa, sabrosa y con identidad propia, esta versión se distingue por su relleno generoso de carne cortada a cuchillo, abundante cebolla, huevo duro y un toque justo de comino y ají picante. Su secreto está en la “carbonada”, esa preparación húmeda que le da el sabor intenso que la convierte en única.
Cocinada tradicionalmente en horno de barro y con masa casera a base de grasa, la empanada santiagueña no solo es un plato, sino una verdadera marca cultural que se transmite de generación en generación.
En un país donde se consumen más de 10 millones de empanadas por día, cada región defiende la suya. Están las salteñas, tucumanas, mendocinas o del litoral, cada una con sus particularidades. Pero en Santiago del Estero, el veredicto es claro: la mejor empanada es la de casa.
Este 8 de abril, familias, cocineros y comercios celebran una de las grandes joyas de la gastronomía nacional. Y en cada bocado, los santiagueños reafirman con orgullo lo que sienten desde siempre: su empanada no tiene comparación.
Receta de la empanada santiagueña (aprox. 48 unidades)
Ingredientes para el relleno:
1 kg de carne vacuna (roast beef o tapa de asado), cortada a cuchillo 1 kg de cebolla blanca 1 pimiento rojo y 1 verde 3 o 4 huevos duros Grasa vacuna Sal, comino, pimentón y ají molido a gusto
Preparación del relleno:
Hervir ligeramente la carne y luego cortarla a cuchillo en cubos pequeños. Rehogar la cebolla picada en abundante grasa hasta que esté transparente. Agregar los pimientos y luego la carne. Condimentar con sal, comino, pimentón y ají molido. Cocinar unos minutos y dejar enfriar. Incorporar los huevos duros picados.
Para la masa:
1 kg de harina 0000 Grasa vacuna derretida Salmuera tibia
Preparación de la masa:
Mezclar la harina con la grasa y la salmuera hasta lograr una masa suave. Amasar, dejar descansar y estirar. Cortar en discos.
Armado y cocción:
Colocar una porción del relleno en cada disco. Cerrar y hacer el repulgue tradicional. Cocinar en horno fuerte (preferentemente de barro) hasta dorar.
Así, con receta en mano y tradición en el corazón, la empanada santiagueña vuelve a ser protagonista en su día.