Cada 9 de marzo se celebra el Día de la Tortilla de Papas, uno de los platos más emblemáticos de la cocina española que, con el paso del tiempo, se convirtió también en un clásico en las mesas argentinas y en la carta de bares y restaurantes.
Se trata de una comida simple, económica y muy versátil, preparada con pocos ingredientes básicos pero con muchas variantes según el gusto de cada persona.
El debate que nunca termina
Entre los amantes de este plato hay una discusión que parece no tener final:
¿La tortilla debe llevar cebolla o no?
Mientras algunos cocineros aseguran que la cebolla le aporta más sabor y jugosidad, otros sostienen que la receta original solo debe llevar papas, huevos y condimentos.
Otra grieta gastronómica
Además de ese debate, también existe otra discusión clásica entre los fanáticos:
Babé o jugosa, con el huevo apenas cocido.
Firme o bien cocida, con una textura más compacta.
Cada estilo tiene sus seguidores y muchos bares ofrecen versiones propias del plato, con distintos puntos de cocción e incluso ingredientes extra.
Un clásico con historia
La tortilla de papas tiene un origen antiguo y algo difuso, aunque se reconoce como una herencia directa de la gastronomía española, que con el tiempo fue adaptándose en distintos países.
Hoy, más allá de la historia y de cualquier discusión culinaria, el resultado suele ser el mismo: un plato irresistible que tiene fanáticos en todo el mundo.