El 30 de enero se celebra el Día Internacional del Croissant, una fecha que rinde homenaje a uno de los bollos más queridos de la pastelería. Pese a su fama francesa, el croissant nació en Viena en el siglo XVII como símbolo de la victoria sobre el Imperio Otomano.
Según la leyenda, los panaderos austríacos alertaron a las autoridades sobre un ataque turco al escuchar ruidos subterráneos durante la madrugada. Como agradecimiento, el emperador les pidió crear un pan con forma de media luna, emblema de la bandera enemiga, para celebrar el triunfo. Con el tiempo, la receta llegó a Francia, donde se perfeccionó y se convirtió en parte de la tradicional viennoiserie.
En cuanto a su elaboración, el croissant se distingue por su masa hojaldrada, crujiente por fuera y aireada por dentro, ideal tanto para versiones dulces como saladas. A continuación, te compartimos una receta rápida para prepararlo en casa.
Ingredientes:
500 g de harina de trigo
10 g de sal
50 g de azúcar
10 g de levadura fresca
250 ml de leche tibia
250 g de manteca fría
1 huevo (para el glaseado)
Paso a paso:
Mezclá harina, sal y azúcar. Disolvé la levadura en la leche tibia e incorporala.
Amasá 5-6 minutos hasta obtener una masa suave. Formá un rectángulo y refrigerá 30 minutos.
Colocá la manteca entre papel pergamino y formá un rectángulo.
Extendé la masa, poné la manteca en el centro y doblá para cubrirla.
Estirá y doblá la masa en tercios; refrigerá 30 minutos. Repetí este paso una vez más.
Cortá triángulos y enrollalos para dar forma a los croissants.
Colocalos en bandeja, pintá con huevo y dejá fermentar 1 hora.
Horneá a 200° durante 15-20 minutos hasta dorar.
Con esta receta, podés celebrar el Día Internacional del Croissant disfrutando de su sabor y aroma directamente desde tu cocina.