La Justicia de España llevará a juicio al actor del cine para adultos, Nacho Vidal, por la muerte del fotógrafo José Luis Abad, quien falleció en julio de 2019 tras participar de un ritual con veneno del sapo bufo realizado en la mansión del exintérprete de cine para adultos, ubicada en la localidad valenciana de Enguera. El proceso buscará determinar su responsabilidad en un presunto homicidio involuntario y en delitos vinculados contra la salud pública.
De acuerdo con la investigación, Abad asistió voluntariamente a una ceremonia en la que los participantes inhalaban el veneno cristalizado del sapo Bufo alvarius, una sustancia con fuertes efectos alucinógenos utilizada por algunos grupos como parte de supuestos rituales espirituales y terapéuticos. Durante la experiencia, el fotógrafo sufrió convulsiones y un paro cardiorrespiratorio del que no logró recuperarse.
Los investigadores sostienen que la asistencia médica fue solicitada varios minutos después del colapso de la víctima y que, antes de llamar a emergencias, algunos de los presentes intentaron modificar la escena y ocultar elementos utilizados durante el ritual, entre ellos la pipa empleada para inhalar la sustancia.
Durante la instrucción de la causa, la Justicia reunió videos de seguridad y publicaciones en redes sociales en las que Vidal promocionaba este tipo de ceremonias y se presentaba como guía espiritual o chamán, ofreciendo acompañamiento en experiencias con el veneno del sapo bufo. Esas pruebas fueron consideradas relevantes para establecer su rol como organizador del encuentro.
Los peritajes también señalaron que José Luis Abad presentaba restos de cocaína en su organismo, un factor que pudo haber incrementado el riesgo al combinarse con el potente alucinógeno. Sin embargo, la Justicia española entiende que el organizador del ritual tenía la obligación de evaluar las condiciones de salud de los participantes y adoptar medidas de seguridad adecuadas antes de administrar la sustancia.
Siete años después de la tragedia, Nacho Vidal deberá responder ante los tribunales por un caso que generó un fuerte impacto en España y que volvió a poner bajo la lupa los riesgos de los rituales con sustancias psicodélicas sin respaldo médico ni controles sanitarios.