Arthuro sorprendió en su examen de titulación al realizar un cierre poco habitual: en lugar de una conclusión académica tradicional, dedicó la última diapositiva a Ares, su gato y compañero inseparable durante todo su proceso de formación.
Según explicó durante la presentación, Ares estuvo presente en incontables noches de estudio, acompañándolo en jornadas de desvelo mientras desarrollaba ideas, revisaba conceptos y atravesaba momentos de cansancio y exigencia mental.
Para el estudiante, el vínculo con su mascota fue mucho más que el de una compañía doméstica, ya que lo considera un apoyo constante en una etapa clave de su vida académica, brindándole contención en los momentos más difíciles.
Actualmente, Arthuro continúa su formación en una maestría en ciencias biológicas, donde asegura que Ares sigue siendo parte de su rutina diaria y un recordatorio del esfuerzo y la dedicación que implicó su camino académico.