La clasificación de España a la final del Mundial 2026 dejó una marca histórica. Además de asegurar su lugar en el partido decisivo, la Roja cortó una impresionante racha de Francia, que no perdía una semifinal de la Copa del Mundo desde hacía cuatro décadas.
La última derrota del conjunto francés en esa instancia había ocurrido en el Mundial de México 1986, cuando cayó 2-0 frente a Alemania Occidental.
Después de aquella eliminación en 1986, Francia logró superar todas las semifinales mundialistas que disputó y se consolidó como una de las selecciones más competitivas del planeta. Esa racha llegó a su fin en el Mundial 2026, luego de la derrota por 2-0 ante España, que se quedó con el boleto a la gran final gracias a los goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro.
El triunfo español no solo significó el regreso a una final mundialista, sino también el cierre de una estadística que permanecía vigente desde hace 40 años. Con una actuación sólida, el equipo dirigido por Luis de la Fuente logró imponerse sobre uno de los principales candidatos al título y alimentó la ilusión de conquistar su segunda Copa del Mundo.
Desde entonces, los franceses habían conseguido avanzar cada vez que alcanzaron esa instancia, una racha que terminó en el Mundial 2026 con la victoria de España. La eliminación también marcó el final del camino para una generación que aspiraba a disputar una nueva final del mundo y revalidar el protagonismo que el seleccionado francés mantuvo durante las últimas décadas.