Un hombre vivió una experiencia que mezcla romance y solidaridad: tras tres días de conversaciones con una mujer que intentaba conquistar, terminó cubriendo la lista escolar de su hijo, además de algunos gastos de merienda.
Según relató, la primera cita prometía ser el inicio de algo formal, pero en medio de la charla la mujer confesó que no tenía trabajo ni dinero para comprar los útiles necesarios para la escuela. Movido por las ganas de ayudar, el hombre la acompañó primero a una papelería y luego al colegio, donde se hicieron cargo de cuadernos, colores, uniforme, zapatos y otros materiales, además de aportar a la merienda del menor.
Sin embargo, tras el gesto, la relación no siguió el mismo ritmo: las conversaciones se enfriaron y la dinámica cambió rápidamente. “En menos de una semana pasé de pretendiente a patrocinador del año escolar”, comentó entre risas el hombre.
La historia se viralizó en redes sociales, dividiendo opiniones entre quienes aplauden el acto solidario y quienes cuestionan la rapidez con la que terminó asumiendo los gastos. Como reflexión final, el protagonista admite: “Tres días hablando no son suficientes para salir del colegio con recibo en mano”.