El eterno debate entre quienes aman el calor y quienes esperan ansiosos la llegada del invierno volvió a instalarse en Santiago del Estero, una provincia acostumbrada a convivir con temperaturas extremas durante gran parte del año. Diversos relevamientos y encuestas realizadas en medios locales reflejaron el fuerte impacto que generan las altas temperaturas en la vida cotidiana. Según los sondeos, el 82% de los consultados aseguró utilizar aire acondicionado u otros sistemas de refrigeración para sobrellevar el calor, mientras que un 75% reconoció que las jornadas por encima de los 40 grados “ya no se soportan”. Los datos muestran que, aunque muchos santiagueños dicen estar acostumbrados al clima cálido, una gran parte considera que el frío resulta más llevadero frente a los veranos extremos que afectan a la provincia. Ver también | La importancia de seguir marchando los 3J La tradicional siesta santiagueña también aparece vinculada históricamente a las altas temperaturas, ya que durante décadas fue adoptada como una forma de evitar la exposición al calor intenso durante las horas de la tarde. En redes sociales, las opiniones continúan divididas. Algunos defienden el verano y sostienen que el calor “forma parte de la identidad santiagueña”, mientras que otros aseguran preferir el invierno porque permite descansar mejor y realizar actividades sin sufrir temperaturas sofocantes. Más allá de las preferencias personales, el debate volvió a dejar en evidencia cómo el clima extremo influye cada vez más en las costumbres y en la rutina diaria de los habitantes de Santiago del Estero. Te puede interesar | El Multimedio Play