Lo que comenzó como una visita habitual a un salón de belleza para colocarse uñas acrílicas terminó convirtiéndose en un problema de salud. Días después del procedimiento, una mujer comenzó a sentir ardor en uno de sus dedos, seguido de enrojecimiento e inflamación alrededor de la uña.
Al retirar el material acrílico, detectó una mancha de tonalidad verdosa debajo de la uña natural. El diagnóstico médico confirmó una infección bacteriana conocida popularmente como “uña verde”, provocada por la bacteria Pseudomonas aeruginosa.
Según explican profesionales de la salud, este tipo de infección puede desarrollarse cuando queda humedad atrapada entre la uña natural y el acrílico, o cuando los instrumentos utilizados no están correctamente esterilizados. La bacteria suele ingresar a través de pequeñas lesiones casi imperceptibles y se multiplica en ambientes húmedos.
Si bien no siempre reviste gravedad, requiere tratamiento adecuado y no debe ser cubierta nuevamente con productos estéticos sin evaluación médica previa.
Recomendaciones para prevenir infecciones
Especialistas aconsejan:
Verificar que las herramientas sean esterilizadas en el momento y evitar el uso de limas u objetos descartables reutilizados.
No aplicar uñas acrílicas si la uña presenta heridas, desprendimientos o signos de humedad.
Ante cambios de coloración, dolor, inflamación o mal olor, retirar el producto y acudir a un profesional de la salud.
La advertencia apunta a reforzar la importancia de la higiene en procedimientos estéticos y recordar que ningún tratamiento de belleza debe poner en riesgo la salud.