Un caso sorprendente de doppelgänger ocurrió a bordo de un vuelo entre Londres y Galway, cuando el irlandés Neil Douglas notó que el hombre sentado a su lado, Robert Stirling, tenía un parecido casi idéntico con él.
La escena no pasó desapercibida para el resto de los pasajeros, quienes se mostraron asombrados ante la coincidencia. Ambos hombres decidieron inmortalizar el momento tomándose una foto juntos dentro del avión.
La sorpresa continuó al aterrizar: ambos se hospedaban en el mismo hotel de Galway, confirmando que la casualidad los había unido desde el vuelo hasta su alojamiento. Este inesperado encuentro dejó a Douglas y Stirling, así como a los pasajeros cercanos, con una historia que difícilmente olvidarán.