Un episodio insólito generó fuerte repercusión en redes sociales luego de que una mujer denunciara que fue cuestionada por su vestimenta mientras entrenaba en un gimnasio.
El hecho ocurrió en la ciudad de San José dos Campos, en el estado de San Pablo, Brasil, donde Poliana F., una ingeniera, aseguró que se sintió discriminada cuando una empleada del lugar le pidió que se cubriera por la presencia de “hombres casados”.
Según relató, se encontraba realizando su rutina con un top deportivo cuando una recepcionista se le acercó para consultarle si llevaba corpiño. Tras explicarle que se trataba de una prenda de entrenamiento, la trabajadora le indicó que algunos clientes se habían quejado por el diseño del mismo.
La situación escaló cuando le sugirieron que se colocara una remera encima. De acuerdo a su testimonio, el argumento fue que “no quedaba bien” y que debía hacerlo por su “propia seguridad”, ya que había hombres casados en el lugar.
“Me quedé en shock. Le dije que no tenía remera y que no me iba a poner nada encima porque estaba con mi ropa de entrenamiento”, expresó la joven, quien aseguró que el episodio la hizo sentir incómoda durante el resto de la actividad.
Más tarde, regresó a la recepción junto a su pareja para intentar hablar con el responsable del establecimiento, pero no obtuvo respuestas. Según indicó, le informaron que la decisión respondía a una política interna y no le facilitaron contacto con la gerencia.
El caso generó una ola de críticas en redes sociales, donde la mujer también cuestionó el trasfondo del planteo: “¿Hasta cuándo va a ser normal esto? Parece que el problema siempre es la mujer y no el comportamiento de los demás”, manifestó.
Tras la viralización, el gimnasio emitió un comunicado en el que pidió disculpas y anunció la apertura de una investigación interna para esclarecer lo ocurrido. Además, informó que revisará sus protocolos y reforzará la capacitación de su personal en materia de respeto, diversidad e inclusión.