Lo que comenzó como un encuentro entre personas de confianza terminó convirtiéndose en un conflicto que ahora amenaza con llegar a la Justicia. El hecho ocurrió en Salta, donde una persona denunció públicamente que, tras invitar a un amigo a su casa, su teléfono celular desapareció sin explicación.
Según el relato, el dueño del dispositivo —un iPhone 13— aseguró que el equipo se perdió dentro de su propia vivienda, mientras su madre y otros familiares se encontraban presentes. La desaparición habría ocurrido en un lapso menor a media hora, lo que despertó sospechas inmediatas.
De acuerdo a lo narrado, el denunciante se comunicó con el amigo, identificado como Ariel, de manera cordial para consultarle si había llevado el celular por error. La respuesta fue negativa. Sin embargo, días después, al concurrir al domicilio de esta persona, aseguró haber visto una funda roja idéntica a la de su teléfono, correspondiente al mismo modelo, en un estado que indicaría poco uso reciente. Siempre según su versión, Ariel no posee ese tipo de celular y atribuyó la funda a una familiar, explicación que no convenció al denunciante.
El conflicto escaló cuando el damnificado sostuvo que esta no sería la primera situación confusa protagonizada por la misma persona, a quien acusó de haberlo responsabilizado en otras oportunidades por pérdidas que luego aparecieron gracias a terceros. También mencionó un episodio reciente en el que, durante un cumpleaños, Ariel habría afirmado haber sido víctima de un robo, versión que luego habría cambiado en reiteradas ocasiones.
Cansado de lo que considera contradicciones y falsedades, el denunciante decidió exponer el caso en redes sociales y advirtió que, si el celular no aparece en los próximos días, él y su familia avanzarían con una denuncia formal para que la situación sea investigada.