La Selección de Bélgica llamó la atención de los fanáticos durante los 16avos de final del Mundial 2026, especialmente en el triunfo frente a Estados Unidos, al lucir una camiseta alternativa que se aleja de los diseños tradicionales y rinde homenaje a uno de los artistas más importantes del surrealismo.
Luego de disputar la fase de grupos con su clásica casaca roja, que le valió el apodo de "Los Diablos Rojos", el conjunto belga estrenó una indumentaria diseñada por Adidas que despertó curiosidad tanto por su estética como por el significado de cada uno de sus detalles.
La camiseta está inspirada en la obra del pintor belga René Ghilain Magritte, uno de los máximos exponentes del surrealismo. El elemento más distintivo del diseño son unas esferas celestes que, a primera vista, parecen pelotas de fútbol, pero que en realidad representan los enormes cascabeles flotantes de la pintura "La voz del espacio", realizada por el artista en 1931.
Según explicó el profesor Sebastián Pincirolli, especialista en arte, esos cascabeles remiten a los recuerdos de infancia de Magritte, quien se inspiró en el sonido de los carruajes tirados por caballos que recorrían las calles de Bélgica.
La propuesta fue ampliamente elogiada por combinar fútbol, diseño y cultura en una misma prenda. En un torneo donde muchas selecciones apostaron por camisetas tradicionales, Bélgica logró destacarse con una indumentaria que trasciende el deporte y convierte al arte en protagonista de una de las casacas más originales del Mundial 2026.