La historia de una madre trabajadora conmovió a miles de personas luego de que compartiera cómo, pese a las dificultades económicas, logró cumplirle un anhelo sencillo pero significativo a su hija.
Según relató, trabaja de lunes a lunes, pero sus ingresos apenas alcanzan para cubrir el alquiler y los gastos básicos del hogar que comparte solo con la pequeña Dulce Abril. En su día a día, las comidas suelen ser simples —como fideos con queso o arroz con huevo— debido al ajustado presupuesto con el que deben arreglárselas.
Sin embargo, esta semana decidió hacer un esfuerzo extra para darle una alegría a su hija, quien desde hacía tiempo le pedía empanadas. Con alrededor de 5.000 pesos compró dos docenas de discos y preparó un relleno económico a base de cebolla, pimiento, dos huevos duros y 200 gramos de paleta, ya que el precio de la carne vacuna le resulta inaccesible.
La madre, con humildad, las llamó “crotoempanadas”, pero para Dulce Abril fueron un verdadero banquete. “Mamá, están riquísimas”, le repetía la niña, feliz por el gesto.
El relato puso en evidencia las dificultades que atraviesan muchas familias, pero también resaltó la creatividad, el sacrificio y el amor con el que miles de madres sostienen sus hogares día a día.