Un trabajador aseguró haber sido despedido de manera inmediata luego de informar que no asistiría a su jornada laboral por tratarse de martes 13, una fecha que consideraba de mala suerte. El caso se conoció a través de un video publicado en redes sociales, donde el joven relató lo ocurrido y mostró el intercambio que mantuvo con su empleador.
Según contó, había avisado con antelación que no iba a presentarse ese día por una creencia personal, pero su jefe no compartió la explicación y decidió dar por terminado el vínculo laboral en el acto.
Tras la desvinculación, el empleado recurrió a las redes para pedir colaboración económica, explicó que atraviesa una situación complicada y compartió su alias bancario con el objetivo de “remar la mala racha” mientras busca una nueva oportunidad laboral.
El episodio generó debate en plataformas digitales, donde muchos usuarios discutieron sobre los límites entre las creencias personales y las obligaciones laborales, además de expresar apoyo o críticas a la decisión del trabajador y de su empleador.