Aunque parecen inofensivos y adorables, un estudio reveló que los perros salchicha son los más propensos a mostrar conductas agresivas, como gruñidos, amagos de mordida o mordidas leves. Según la investigación de la Universidad de Pensilvania, cerca del 20 % de los ejemplares de esta raza reaccionan de manera hostil frente a personas desconocidas.
Los especialistas explican que este comportamiento tiene raíces genéticas. La raza se desarrolló en Alemania para cazar tejones en túneles estrechos, una actividad que exigía valentía, rapidez y un fuerte instinto defensivo.
Importante: pese a encabezar el ranking de agresividad, los salchichas no son peligrosos. Su tamaño y fuerza limitan el daño que pueden causar, y los ataques graves son extremadamente raros.