La perseverancia y la pasión por aprender no tienen edad. Rubén Buttafuoco, a sus 82 años, rindió con éxito su trabajo final en la carrera de Medicina Veterinaria titulado: “Actualización en Enfermedades Zoonóticas Emergentes, Enfermedades Transmitidas por los Alimentos y Factores Ambientales y Salud”.
La defensa se llevó a cabo en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto, donde su historia conmovió a docentes, compañeros y familiares. Su esfuerzo es un ejemplo de que no importa cuándo empieces, sino que nunca dejes de intentarlo, demostrando que la edad no es un límite para cumplir los sueños.
Buttafuoco finalizó así una etapa de estudio marcada por la dedicación y la pasión por la salud animal y la educación, dejando un mensaje inspirador: siempre es posible aprender y superarse, sin importar los años que se tengan.