En un barrio de Santiago del Estero, los símbolos que solían dejar los grupos delictivos en la vía pública han cambiado con el tiempo. Lo que antes eran zapatillas colgadas de los tendidos eléctricos, ahora se reemplaza por señales menos convencionales que generan indignación entre los vecinos.
En esta oportunidad, habitantes del barrio se sorprendieron al ver ropa interior femenina colgada en un pilar de luz frente a varias viviendas, lo que despertó preocupación y alarma. Para algunos, estos objetos podrían ser un mensaje de intimidación o señal de conflictos entre grupos; para otros, se trata de un acto de vandalismo sin otra intención aparente.
Las autoridades policiales locales indicaron que este tipo de símbolos pueden ser indicios de disputas vecinales o conflictos entre bandas y recomendaron denunciar cualquier hallazgo para prevenir incidentes mayores.
“Antes sabíamos que las zapatillas significaban presencia de grupos, ahora nadie entiende qué quiere decir esto”, expresó una vecina del barrio. La situación abrió un debate sobre los códigos urbanos y la percepción de seguridad en la comunidad santiagueña. La policía mantiene un monitoreo activo de la zona y solicita colaboración ciudadana para esclarecer los hechos.