Perder la tarjeta de débito puede generar preocupación, especialmente por el riesgo de que terceros intenten utilizarla para realizar compras o extracciones. Sin embargo, actuar de manera inmediata permite minimizar los riesgos y proteger el dinero depositado en la cuenta bancaria.
Los especialistas en seguridad financiera recomiendan bloquear la tarjeta apenas se detecta el extravío y verificar los movimientos de la cuenta para identificar posibles operaciones desconocidas.
El primer paso es bloquear la tarjeta
La forma más rápida de evitar un uso indebido es bloquear el plástico desde la aplicación oficial del banco o mediante el servicio de home banking. La mayoría de las entidades permite realizar un bloqueo temporal o denunciar el extravío de la tarjeta desde la sección correspondiente de la app, sin necesidad de acudir a una sucursal.
Qué hacer si no tenés acceso a la aplicación
Si no es posible ingresar a la plataforma digital, se recomienda comunicarse de inmediato con el centro de atención telefónica del banco para solicitar la baja de la tarjeta. En el caso de las tarjetas que operan con la red Red Link, también es posible realizar la denuncia llamando a la línea de atención habilitada para estos casos.
Revisar los movimientos de la cuenta
Una vez bloqueada la tarjeta, es importante controlar el historial de operaciones para comprobar que no existan compras, transferencias o extracciones que no hayan sido realizadas por el titular. Si se detecta algún movimiento sospechoso, debe informarse al banco lo antes posible para que inicie el procedimiento correspondiente.
Solicitar una nueva tarjeta
Después de denunciar el extravío, el siguiente paso es pedir la reposición del plástico. Según la entidad bancaria, la nueva tarjeta podrá retirarse en una sucursal o recibirse en el domicilio del cliente. Hasta contar con el nuevo medio de pago, muchas entidades permiten seguir operando mediante billeteras virtuales, transferencias o utilizando la versión digital de la tarjeta, si está disponible.
Cómo reducir el riesgo de fraude
Además de actuar rápidamente ante una pérdida, los especialistas aconsejan adoptar algunos hábitos de seguridad:
Activar las notificaciones de compras y movimientos en la aplicación del banco. Revisar periódicamente los consumos y el saldo de la cuenta. No compartir el PIN ni las claves bancarias con terceros. Evitar guardar la clave junto a la tarjeta. Denunciar inmediatamente cualquier operación que no haya sido autorizada.
Ante la pérdida o el robo de una tarjeta de débito, cada minuto cuenta. Bloquear el plástico, controlar los movimientos de la cuenta y solicitar una reposición son medidas sencillas que ayudan a proteger el dinero y reducir el riesgo de fraudes financieros.