El canto del coyuyo (también llamado chicharra o cigarra según la región) tiene varios significados ligados tanto a la biología del insecto como al sentido cultural en provincias del norte argentino, especialmente Santiago del Estero.
Significado natural
En términos biológicos, el canto del coyuyo:
Es producido por los machos para atraer a las hembras.
Marca el pico de calor del día, ya que cantan más fuerte cuando la temperatura sube.
Señala el ciclo de reproducción y el final de la etapa subterránea de la ninfa.
Por eso, cuando se escucha fuerte su sonido, suele interpretarse como anuncio de:
Altas temperaturas
Cambios estacionales, especialmente el comienzo del verano
Significado cultural en Santiago del Estero
En la cultura santiagueña y del norte argentino, el canto del coyuyo tiene un simbolismo muy arraigado:
Anuncia el verano: se dice que cuando empieza a "cantar el coyuyo", llega el calor fuerte del monte.
Marca el tiempo de siestas largas, sombra de algarrobo y trabajos rurales que se ajustan al clima.
Es parte del sonido tradicional del monte, junto a las palomas, loros, grillos y chicharras.
En cuentos populares, se lo asocia con:
La llegada del tiempo de cosecha
El anuncio de lluvias tras días de calor intenso
El “despertar del monte”
Dimensión simbólica
En lo poético y musical, sobre todo en la chacarera y relatos de monte:
El coyuyo representa vida, resistencia al calor y continuidad del ciclo natural.
Es una voz más dentro del “coro del monte”.