El fenómeno tiene mayor presencia entre chicos y chicas que encontraron en internet un espacio donde expresarse sin miedo al rechazo. Para muchos, las plataformas digitales funcionan como un lugar de contención frente a la incomprensión de su entorno cercano.
Los therians son personas que se identifican, a nivel emocional, psicológico o espiritual, con un animal no humano. Según explican quienes forman parte de esta comunidad, no se trata de disfraces, actuaciones ni juegos para ganar seguidores, sino de una vivencia interna profunda y sostenida en el tiempo.
De acuerdo a lo señalado por el medio Somos Jujuy, los propios therians aclaran que no creen ser animales físicamente. La identificación se manifiesta como una conexión simbólica o emocional con determinadas especies, como lobos, felinos, aves u otros animales.
Dentro de estas experiencias aparecen los llamados “shifts”, momentos en los que la persona percibe cambios en su forma de sentir, pensar o reaccionar. Según explican, no implican perder contacto con la realidad, sino una vivencia subjetiva que cada individuo interpreta de manera personal.
Especialistas en salud mental coinciden en que, en la mayoría de los casos, esta identificación no constituye un trastorno psicológico. Suele estar relacionada con procesos de búsqueda personal, construcción de identidad y necesidad de pertenencia, especialmente durante la adolescencia.
Las redes sociales cumplen un rol central en la expansión de esta identidad, ya que permiten que jóvenes de distintos lugares se conecten, compartan experiencias y formen comunidades. Sin embargo, la viralización también expone a muchos a burlas, críticas y estigmatización.
Lejos de ser solo una moda pasajera, el fenómeno therian se inscribe en un escenario social más amplio, donde los jóvenes buscan espacios para sentirse comprendidos y validar quiénes son.