Hace diecisiete años, una Nochebuena tranquila se transformó en pesadilla en Covina, California, durante la que se conoce como la masacre de Covina. La tragedia ocurrió en la noche del 24 de diciembre de 2008, cuando la familia Ortega se encontraba reunida para celebrar la Navidad.
Cerca de las 23:30, un hombre disfrazado de Papá Noel llegó a la vivienda. Una niña de ocho años abrió la puerta creyendo que se trataba de un visitante sorpresa. Lo que debía ser un momento festivo derivó rápidamente en terror cuando el atacante comenzó a disparar de manera indiscriminada contra los presentes.
El agresor recorrió distintas habitaciones de la casa, provocando caos y pánico. Posteriormente, incendió la vivienda, lo que causó el colapso del techo y complicó la labor de los equipos de rescate. De las aproximadamente 25 personas que se encontraban en la residencia, 16 lograron escapar con vida, mientras que nueve murieron durante el ataque.
Las víctimas fatales fueron Alice Sotomayor Ortega (70), Joseph S. Ortega (79), Sylvia Ortega Pardo (43), Charles Ortega (50), Cheri Lynn Ortega (45), James Ortega (52), Teresa Ortega (52), Alicia Ortega Ortiz (46) y Michael Andre Ortiz (17).
La masacre de Covina continúa siendo recordada como uno de los crímenes más estremecedores ocurridos en Estados Unidos durante las fiestas decembrinas, dejando una marca imborrable en la historia de la Nochebuena de 2008.