Seguir a la Selección Argentina por el Mundial 2026 se convirtió en un sueño para muchos hinchas, pero para algunos significó tomar decisiones que cambiaron sus vidas. Ese fue el caso de Enzo Jones, un joven de 28 años oriundo de Epuyén, Chubut, que renunció a su trabajo como docente para viajar a Estados Unidos y acompañar al equipo de Lionel Scaloni.
El fanático dejó su cargo como profesor de Ciudadanía en una escuela de Cushamen, luego de no poder conseguir una licencia laboral para ausentarse durante el torneo.
“El año pasado empecé a ahorrar pensando en ir al Mundial. Fue una locura: tuve que renunciar porque no podía pedir licencia”, contó el joven, quien decidió emprender la aventura sin siquiera tener entradas aseguradas para los partidos.
Sin embargo, un detalle en la planificación del viaje estuvo cerca de arruinar su sueño. Enzo ingresó a Estados Unidos con solo pasaje de ida, una situación que generó inconvenientes durante el control migratorio.
“Migraciones me retuvo un par de horas y me quisieron deportar. Primero me decían que me daban dos días para irme, después cuatro, hasta que finalmente me dieron dos semanas para quedarme”, relató.
El plazo impuesto por las autoridades coincidía con el calendario de la fase de grupos, por lo que tuvo que modificar sus planes sobre la marcha. En medio de la incertidumbre, conoció a un grupo de hinchas correntinos en Miami, con quienes compartió parte del recorrido mundialista.
Junto a ellos viajó hasta Kansas City, donde consiguió una entrada a último momento para ver a Argentina. “Los nervios de que el ticket funcionara estuvieron hasta el final. Después, estar en la cancha y cantar el himno fue una experiencia increíble”, recordó.
Con el tiempo de permanencia en Estados Unidos a punto de vencer, tomó una decisión inesperada: compró el vuelo más económico que encontró y salió del país rumbo a Punta Cana, en República Dominicana, para luego poder regresar.
“Me fui porque era lo más barato. En mi vida voy a volver a ir ahí”, bromeó sobre la escala obligada que tuvo que realizar para continuar con su sueño mundialista.
Tras volver a ingresar a Estados Unidos sin inconvenientes, pudo continuar acompañando a la Selección y estuvo presente en la victoria ante Cabo Verde, que le permitió al equipo argentino avanzar a los octavos de final.
A pesar de todo lo que tuvo que dejar atrás, Enzo asegura que no se arrepiente de la decisión.
“Siempre soñé con estar en un Mundial y se cumplió”, afirmó. Y agregó: “Como profesor siempre salen horas. Creo que algo voy a conseguir. Y si no, lo valió igual”.
Una historia de sacrificio, pasión y locura por la camiseta argentina que demuestra hasta dónde pueden llegar algunos hinchas para cumplir un sueño.