Un llamativo y casi cómico caso quedó al descubierto luego de que un joven decidiera fingir su propio secuestro con el objetivo de obtener 2 millones de pesos y comprarse la moto que tanto deseaba. Para hacerlo más convincente, envió audios con una voz distorsionada y mensajes amenazantes dirigidos a su familia, exigiendo el pago del supuesto rescate.
Desesperados pero dispuestos a reunir el dinero, los familiares buscaron efectivo sin éxito. Fue entonces cuando la madre recordó que su hijo solía guardar “ahorros secretos” debajo del colchón. Sin sospechar nada, levantaron la cama, tomaron todo el dinero y lo entregaron como rescate.
El engaño se desplomó cuando el joven, tras simular su liberación, regresó a casa con la intención de celebrar su plan. Al ir a revisar su escondite, descubrió que no había ni un solo billete. Desconcertado, preguntó quién había tomado sus ahorros, y la respuesta de sus padres fue fulminante: “Los usamos para pagar tu rescate”.
La expresión del joven lo delató. Terminó confesando el falso secuestro, y el caso rápidamente se viralizó por lo absurdo de la situación.