Un hombre que ganó un premio de 200 millones de dólares en la lotería protagonizó una escena tan insólita como llamativa al presentarse a retirar el dinero completamente disfrazado. Su objetivo fue claro: evitar ser reconocido y no verse obligado a compartir la fortuna con amigos, familiares o conocidos.
El flamante millonario llegó al lugar con una máscara y vestimenta oscura, inspirado en un popular personaje del cine de terror, para pasar desapercibido y preservar el anonimato. Según trascendió, tomó esta decisión luego de recordar experiencias previas en las que personas cercanas solo se le acercaban por interés económico.
El propio ganador explicó que prefirió resguardar su identidad para evitar conflictos, presiones y compromisos que pudieran alterar su tranquilidad. Además, solicitó expresamente que su nombre no fuera difundido por razones de seguridad personal.
Desde la organización de la lotería confirmaron que el premio fue entregado sin inconvenientes y señalaron que no es la primera vez que un beneficiario elige ocultarse, incluso recurriendo a disfraces, para proteger su privacidad tras obtener una suma millonaria.