Una historia de solidaridad y resiliencia conmueve a la comunidad de Portoviejo, donde una pareja de adultos mayores decidió cambiar el destino de un niño con discapacidad que había sido abandonado.
Se trata de Gregorio, quien, según relataron sus actuales cuidadores, vivía en condiciones de extrema vulnerabilidad, sin atención adecuada y expuesto a situaciones de maltrato.
Hace aproximadamente dos décadas, Luis y su esposa Fátima conocieron su caso y decidieron acogerlo, a pesar de sus propias limitaciones económicas. La pareja, que nunca pudo tener hijos, encontró en Gregorio la oportunidad de formar la familia que siempre soñó.
“Yo sufría de útero infantil, siempre quise ser madre”, expresó Fátima, mientras que Luis recordó las difíciles condiciones en las que se encontraba el niño antes de llegar a su hogar.
Desde entonces, han dedicado su vida a cuidarlo y brindarle contención. Sin embargo, la familia atraviesa actualmente una situación de extrema pobreza, lo que dificulta cubrir sus necesidades básicas.
Según indicaron, necesitan ayuda con pañales, leche, alimentos y una cama en buen estado para mejorar la calidad de vida de Gregorio.
A pesar de las dificultades, la historia refleja un fuerte mensaje de amor y compromiso, en el que dos personas decidieron abrir su hogar y su corazón para darle una nueva oportunidad a un niño que lo necesitaba.