Dejar atrás una relación amorosa puede ser un proceso mucho más largo de lo que se cree. Investigaciones recientes indican que el apego emocional hacia una expareja puede extenderse hasta ocho años, aunque con una intensidad que tiende a disminuir progresivamente con el paso del tiempo.
Los especialistas señalan que no todas las personas atraviesan el duelo afectivo de la misma manera. Factores como el estilo de apego, la personalidad, la profundidad del vínculo y la frecuencia de contacto posterior a la separación influyen de manera directa en cuánto tarda alguien en soltar emocionalmente a su ex.
Según explican los expertos, el tiempo por sí solo no garantiza la superación de una ruptura. La forma en que se gestionan las emociones, los pensamientos recurrentes y los hábitos cotidianos resulta clave para avanzar en el proceso. Mantener contacto constante, idealizar la relación pasada o evitar el duelo puede prolongar el apego durante años.
En ese marco, recomiendan trabajar activamente en el autocuidado emocional, establecer límites claros con la expareja y abrirse a nuevas experiencias personales y sociales. Estas acciones no solo ayudan a reconstruir la autoestima, sino que también favorecen una recuperación más saludable y consciente.