En el interior del departamento Salavina, alumnos del Jardín de Infantes N°371 y de la Escuela N°1189 viven a diario una experiencia particular para poder asistir a clases.
En las localidades de El Albardón y Campo de Cejas, los niños cuentan con un bote que, mediante una maroma sujeta a un cable, les permite cruzar el cauce del río Dulce de lunes a viernes y así llegar a sus establecimientos educativos.
Cada mañana, la tarea es posible gracias al compromiso de don Reynaldo Cejas, un padre de la comunidad que se encarga de trasladar tanto a los alumnos como al personal docente, acompañándolos en el cruce para que puedan cumplir con sus actividades.
El gesto cotidiano refleja el acompañamiento y la colaboración que se genera dentro de la comunidad, donde la educación es una prioridad y el esfuerzo compartido permite que los chicos puedan continuar con su formación.