Una anécdota insólita terminó convirtiéndose en el disparador de un fuerte e indignado debate social en las redes. El panelista Santi Talledo relató en un programa de Luzu TV una particular situación que vivió a bordo de una aplicación de viajes, pero las reacciones de sus propios compañeros de mesa terminaron generando más rechazo que risas entre los usuarios.
Talledo contó que pidió un auto y fue recogido por un señor "un poco mayor", de alrededor de 70 años. "Hace una cuadra, primer semáforo, se queda dormido a nivel ronquidos", relató el influencer, detallando que quiso bajarse por miedo, pero al despertarlo vio que el hombre estaba agotado.
El insólito pedido y la empatía a medias
El pasajero le ofreció bajarse para que pudiera descansar sin cancelarle el viaje, pero el conductor se negó por miedo a perder dinero o ser sancionado por la aplicación. Fue entonces cuando llegó la insólita confesión: "¿Sabés qué pasa, hijo? Estoy hace muchas horas arriba del auto. ¿No me hacés una gauchada?".
Con el corazón partido y priorizando su propia seguridad, Talledo aceptó el pedido y terminó manejando el vehículo hasta su casa mientras el jubilado descansaba en el asiento del acompañante. "Me dice que siempre estaciona en algún parque, se tira media horita y sigue, pero le sonó mi viaje, estaba a una cuadra y dijo 'lo agarro, aguanto'", explicó.
Esto que pasó en Luzu muestra lo rota que está nuestra sociedad. Santi Talledo contó que se tomó un Uber manejado por un jubilado de unos 70 años. El hombre estaba tan agotado, que se quedaba dormido al volante, al punto de ofrecerle a Santi que manejara porque no podía más del… pic.twitter.com/bWDKe6gNQm
— Resistencia Nacional (@ResistenciaNac_) April 14, 2026
La indignación en las redes: ¿De qué nos reímos?
Mientras el relato de Talledo transcurría, las reacciones en el piso de Luzu TV marcaron un brutal contraste con lo que sentía la audiencia. La mayoría de los panelistas se mostraron escandalizados por el peligro que suponía un conductor con sueño, pero prácticamente ignoraron el drama de fondo.
"¡Es re peligroso!", se alarmaron varios. El único que intentó poner un poco de perspectiva social fue Martín Garabal, quien soltó una frase contundente que pasó casi desapercibida en la mesa: "No debería estar trabajando. ¿Por qué? Si el mundo fuera justo".
Esta falta de empatía en vivo hizo explotar las redes sociales, puntualmente la plataforma X (ex Twitter). Miles de usuarios viralizaron el recorte del programa apuntando contra la superficialidad de los comunicadores. "Un tipo de 70 años manejando 14 horas para poder llegar a fin de mes debería generar empatía inmediata", fue el contundente tuit que inició la oleada de críticas, resumiendo el sentir de una sociedad que vio en esa anécdota el reflejo de la precaria y dura realidad que atraviesan los jubilados en Argentina.