Con la llegada del verano, las vidrieras de los comercios de la ciudad se renuevan con propuestas de trajes de baño, un infaltable de la temporada para quienes planean disfrutar de la playa, la pileta o actividades al aire libre. Sin embargo, este año los precios se convirtieron en un factor determinante al momento de elegir, ya que, según comerciantes del rubro, los valores registraron un importante aumento.
En un relevamiento realizado por este medio en distintos locales especializados, se pudo constatar que los modelos más económicos para mujeres parten desde los $25.000, mientras que los shorts de baño para hombres se consiguen desde los $10.000. "En general, la indumentaria femenina suele ser más costosa, especialmente en el caso de bikinis, que siempre tienen un precio más elevado por la variedad de diseños, telas y confección", explicó una vendedora.
Asimismo, desde los comercios señalaron que las ventas se sostienen principalmente a través de promociones y facilidades de pago. En ese sentido, destacaron que las opciones más utilizadas son el crédito personal y las tarjetas, aunque remarcaron que los planes de financiación son más acotados en comparación con años anteriores, lo que influye en la decisión de compra de los consumidores.
Los precios varían de acuerdo con la calidad de las prendas, el comercio y la marca. En el caso de los trajes de baño para mujeres, los valores oscilan entre los $25.000 y los $90.000, ya sea en conjuntos de bikini o mallas enterizas. Para los hombres, los shorts de baño se encuentran desde los $10.000 hasta los $60.000, dependiendo del modelo y el material.
Finalmente, los vendedores coincidieron en señalar que los aumentos respecto al verano pasado rondan, como mínimo, el 50%, una suba que impacta directamente en el consumo y obliga a muchos clientes a optar por promociones, cuotas o modelos más económicos.