La historia de Juan Manuel Ferreyra tuvo la revancha que se merecía. El hombre que se convirtió en "héroe" por rescatar a los hinchas de Estudiantes varados bajo el sol santiagueño, consiguió un nuevo empleo tras haber sido despedido injustamente por su gesto de humanidad.
La noticia explotó en las redes este fin de semana y trajo alivio a miles de personas que seguían el caso con angustia. Gracias a la presión social y al cariño de la gente, Juan Manuel comenzará a trabajar este lunes en una nueva empresa. "Lo logramos. Este es un logro de todos", celebraron los fanáticos del "Pincha", devolviendo la gentileza a quien los ayudó cuando más lo necesitaban.
Un gesto de grandeza en la ruta
Todo nació de la desesperación. Un micro con hinchas se rompió a 400 kilómetros de Santiago, dejando a familias enteras varadas bajo un calor insoportable. Cuando todo parecía perdido, apareció Ferreyra.
Lejos de seguir de largo, el camionero frenó y cargó a 60 personas para que pudieran cumplir su sueño de ver la final contra Racing. Fue un acto de empatía pura que se viralizó entre cánticos de agradecimiento.
El castigo y el abrazo de la gente
Sin embargo, la buena acción tuvo un costo amargo: la empresa lo despidió por "uso indebido" del camión. La injusticia dolió, pero despertó una ola de solidaridad imparable. Los hinchas lo adoptaron como uno propio y no pararon hasta conseguirle una nueva oportunidad. Hoy, el "camionero salvador" tiene trabajo y una hinchada propia que lo banca a muerte.