Un conductor de Uber sorprendió a sus pasajeros al convertir su vehículo en un pequeño kiosco móvil mientras realiza viajes por la ciudad. La original iniciativa comenzó de manera simple, cuando decidió ofrecer caramelos de cortesía a quienes subían a su auto.
Con el paso del tiempo, la idea fue creciendo y el chofer incorporó más productos para vender durante los trayectos, creando así un nuevo ingreso económico mientras continúa trabajando como conductor.
Según contó en redes sociales, el proyecto surgió de manera espontánea: primero probó con algunos dulces gratuitos para los pasajeros y, al ver la buena respuesta, decidió ampliar la propuesta y montar un pequeño kiosco dentro del vehículo.
“Lo venía pensando hace tiempo y al final se me dio. Arranqué dando caramelos de cortesía y ahora ya tengo otro negocio mientras realizo viajes”, expresó el conductor, quien aseguró sentirse muy feliz por el resultado de su idea.
La propuesta llamó la atención de muchos usuarios en internet, donde varios destacaron la creatividad y el espíritu emprendedor del chofer, que logró combinar su trabajo diario con una nueva forma de generar ingresos.