El mercado de las aplicaciones para conocer personas atraviesa una transformación impulsada por el creciente cansancio de los usuarios frente al modelo tradicional de "deslizar perfiles". En ese escenario, una nueva plataforma llamada Known comenzó a ganar protagonismo al proponer un sistema que prioriza los encuentros reales por encima de la interacción virtual.
Desarrollada por exestudiantes de las universidades de Stanford y Berkeley, la aplicación utiliza inteligencia artificial para analizar intereses, valores y hábitos de cada persona mediante una entrevista inicial, dejando de lado los extensos catálogos de perfiles característicos de otras plataformas.
Una vez que el algoritmo encuentra una compatibilidad, ambos usuarios deben aceptar la propuesta. Si los dos confirman el interés, agentes virtuales organizan la logística del encuentro presencial y recién en ese momento se cobra el servicio.
Un modelo diferente al de Tinder y otras aplicaciones
La principal innovación de Known está en su modelo de negocios. A diferencia de aplicaciones como Tinder, Bumble o Hinge, que ofrecen suscripciones mensuales independientemente del resultado, esta nueva plataforma cobra una tarifa fija de 15 dólares por persona únicamente cuando la cita se concreta.
Sus creadores sostienen que este sistema alinea los intereses de la empresa con los de los usuarios, ya que el objetivo deja de ser mantener a las personas utilizando la aplicación durante meses y pasa a ser facilitar encuentros efectivos.
Millonarias inversiones y nuevas tendencias
La propuesta despertó el interés de importantes fondos de inversión de Silicon Valley, que ya aportaron cerca de 10 millones de dólares para impulsar el crecimiento del proyecto.
Al mismo tiempo, otras iniciativas comienzan a apostar por experiencias presenciales, como cenas grupales organizadas entre personas seleccionadas por afinidad, una tendencia que busca dejar atrás el modelo basado únicamente en la acumulación de "matches".
Especialistas consideran que este tipo de propuestas podría marcar un cambio de rumbo en la industria, privilegiando la calidad de las conexiones y los encuentros cara a cara por encima del tiempo que los usuarios permanecen dentro de una aplicación.