Un fallo sin antecedentes en la provincia de San Luis abrió un nuevo capítulo en materia de adopción al autorizar que un bebé fuera recibido por su familia adoptiva en el mismo instante de su nacimiento, evitando su paso por hogares transitorios o dispositivos de cuidado alternativo.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Familia N° 2, a cargo del juez Hugo Orozco, quien resolvió de manera cautelar antes del parto luego de que la mujer gestante, en un contexto de vulnerabilidad, manifestara de forma expresa su decisión de no maternar y solicitara que el niño pudiera integrarse de inmediato a un hogar definitivo.
El proceso se inició meses antes del nacimiento con un abordaje interdisciplinario que incluyó acompañamiento psicológico y asistencia médica para garantizar que la determinación se tomara de manera libre, informada y consciente. Cuando se produjo el parto, el magistrado y la secretaria del juzgado acudieron al hospital para formalizar el acta de entrega a una pareja previamente inscripta en el Registro Único de Adoptantes.
La resolución se aparta del procedimiento habitual, que suele implicar la institucionalización del recién nacido mientras se completan los plazos legales, y pone en el centro el interés superior del niño, priorizando su derecho a la identidad y a la convivencia familiar desde el inicio de su vida.
Tras un seguimiento semanal y la ratificación de la madre biológica a los 45 días, la Justicia dictó la adopción plena mediante un trámite abreviado. El propio juez subrayó que la decisión incorpora una mirada con perspectiva de género y de niñez, al reconocer que no es posible obligar a una mujer a maternar en contextos de extrema dificultad o situaciones traumáticas.