Ante la ausencia de cualquier fenómeno catastrófico, Noé aseguró que el diluvio habría sido aplazado. Tras ello, comenzó a solicitar nuevos aportes económicos, argumentando la necesidad de construir más arcas para albergar a otros creyentes que buscan protección y salvación.
El incendio del arca se produce en medio de la controversia y de un creciente cuestionamiento público sobre las afirmaciones del líder religioso y el impacto que sus mensajes generan entre sus seguidores.