Un joven trans vivió un momento de profunda frustración luego de organizar una fiesta para celebrar la llegada de su nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI) con identidad masculina. Sin embargo, al recibir el documento, descubrió que el trámite no había sido realizado correctamente y que el DNI salió sin los cambios solicitados.
Según relató, el trámite fue gestionado en el Registro Civil de Argentina y debía reflejar tanto su nombre elegido como su género autopercibido. No obstante, al abrir el sobre encontró que el documento mantenía los datos anteriores.
El joven denunció públicamente la situación y apuntó contra los funcionarios responsables del procedimiento. “Hicieron lo que se les cantó”, expresó con indignación al explicar que el documento no respeta su identidad, pese a haber completado el trámite correspondiente.
El caso generó repercusión en redes sociales y volvió a poner en agenda el cumplimiento de la Ley de Identidad de Género, vigente en Argentina desde 2012, que reconoce el derecho de las personas a ser identificadas en sus documentos de acuerdo con su identidad de género autopercibida, sin necesidad de intervenciones médicas ni autorizaciones judiciales.
Además, el episodio reavivó el debate sobre la situación de los derechos de la diversidad en el país. Distintos sectores sostienen que existe un clima de retroceso y desprotección para las personas trans bajo el gobierno del presidente Javier Milei, mientras que organizaciones reclaman garantizar el pleno cumplimiento de las normativas vigentes y evitar situaciones que vulneren derechos reconocidos por la ley.